La verdad sobre Polybius

Siempre han existido las leyendas urbanas pero con la aparición de internet estas se han podido divulgar de forma más sencilla haciendo que apareciesen cientos de historias increíbles.

Se escriben con propósito de engañar a la gente más crédula explicando sucesos que claramente no pueden ser reales pero de vez en cuando alguna te deja con un pequeño atisbo de duda sobre su veracidad.

Hace muchos años cuando aún la gente utilizaba el IRC para comunicarse y los foros de discusión aún no estaban obsoletos se empezó a hablar de una extraña recreativa que podía causar mareos, vómitos e incluso que a algunos jugadores les había provocado depresión que les había llevado a suicidarse.

Algunas páginas web relataban que en unos recreativos de Portland allá por los principios de los años 80, cuando Atari aún estaba en pleno apogeo, habían sacado unos extraños juegos donde aparecía una nave con una posición fija que disparaba a una sucesión de enemigos mientras se debía hacer rotar el escenario para resolver puzles.

De los pocos testigos que se habían podido obtener contaban como el juego era una sucesión constante de animaciones estroboscópicas y destellos con mensajes subliminales.

Este juego por lo visto empezó a ser muy popular hasta el punto que creaba adición entre sus jugadores que pasaban largas horas haciendo que sufrieran mareos, dolores de cabeza y vómitos.

Hasta aquí parece una historia tan poco creíble que podría aparecer en el programa de Iker Jimenez o en la portada de “El mundo” pero sí que es cierto que en publicidad y en otros campos más turbios se estudió el efecto de este tipo de animaciones con la intención de alterar el comportamiento de los usuarios.

Tenemos claros ejemplos con los experimentos de los años 50 de incluir publicidad subliminal de una marca de refrescos (que algunos dicen que fue Coca Cola) entre los fotogramas de algunas películas intentando crear una falsa necesidad de beber.

Yo tengo un trabajo en el que tengo que interactuar mucho con el marketing actual y soy consciente de las barbaridades que se pueden llegar a hacer para vender un producto.

Por eso una noche me quedé pensando sobre la posibilidad de que esta leyenda urbana hubiese sido real dado que por las fechas tenía sentido que pudiesen ser experimentos de este tipo ya que apenas nos habíamos empezado a introducir en el mundo de los videojuegos y había mucha incertidumbre de sus efectos sobre los jugadores.

Decidí entonces indagar en Internet a ver que podía encontrar. No me fue fácil porque realmente hay muchos sitios donde hablan sobre Polybius pero parece que todas se limitan a copiar la misma información que podemos encontrar en la propia Wikipedia.

Entonces decidí restringir mis búsquedas a resultados que fuesen anteriores a 1989 y la cosa empezó a volverse más turbia porque aparecieron solo dos resultados, uno de ellos no parecía tener relación y la otra estaba escrita en chino con el título que pude traducir en Google Translator como “Nunca se sabe [Nota] Esta no es una película, de verdad!!”

Por aquellos momentos ya eran las dos o las tres de la madrugada y te aseguro que aún sin ser muy miedoso pero da cierto mal rollo meterte en una página web a esas horas con una fecha anterior al propio Internet que podría estar relacionado con un videojuego que se presupone que puede matarte.

Al final entrando en esta web no me pareció encontrar nada, aparte de que mi chino está muy oxidado y las traducciones de “Google translator” sí que pueden causar mareos y malestar.

Probé entonces de ir aumentando el rango de fechas hasta que en una búsqueda de páginas entre 2000 y 2005 empecé a encontrar más resultados por la tanto deduje que se empezó a hablar de esta leyenda urbana entres esos años.

De todos los resultados que encontré los más antiguos eran de 2003 en concreto una entrada en un blog de un aficionado a los videojuegos que publicó en febrero de ese año exactamente la misma información que hay ahora en la Wikipedia.

Otro resultado de septiembre de 2003 me llevó hacia un foro “abovetopsecret.com” donde debatían sobre la veracidad de esta leyenda y buscaban más información.

Y por último, una web que incluía un artículo de octubre donde el escritor explicaba que le había llegado una carta donde le pedían información sobre Polibyus y relataba que lo único que había podido encontrar era en relación a un sistema de codificación creado en la antigua Grecia que permitía enviar mensajes ocultos en una sucesión de números.

De estas tres fuentes de información la única que parecía medianamente prometedora era la entrada del blog, que además de ser la entrada más antigua averigüé que pertenecía a un personaje que hace poco se hizo famoso por haber creado la colección más completa de videojuegos y se hizo noticia al venderla por 750.000 dólares.

Esta persona que se llama Michael Thomasson y que debió nacer entre 1977 y 1978 tal vez podía haber conocido el videojuego en su infancia pero buscando su perfil en Facebook vi que nació en Kentucky, capital del pollo frito pero que está en la punta opuesta de los Estados Unidos de Portland, que es donde se supone que habían aparecido estas máquinas.

A estas alturas ya se estaba empezando a hacer de día y me había pasado prácticamente toda la noche intentando seguir las pistas de Polybius en Internet.

Lo cierto es que no encontré nada tangible que pudiéramos admitir como una prueba real de la existencia de Polybius.

Si realmente existió, toda la información pública que pudiera haber de dicho juego parece haber desaparecido o tal vez nunca se pudo llegar a documentar nada en Internet.

A mí, de todas formas, siempre me han interesado mucho este tipo de experimentos que intentan manipular la conducta de las personas. Tal vez tuvieron éxito y esa es la explicación de porqué la mayoría de nosotros tenemos la necesidad de cambiarnos de móvil cada vez que sale una versión nueva o que se la explicación de que programas como Gran Hermano pueden llegar a triunfar.

Deja un comentario