Digital vs Físico

Una de las cosas que pienso que a todo buen jugador le gusta es observar su colección de videojuegos en las estanterías como si de los pergaminos de la biblioteca de Alejandría se tratasen.

Hace unos años cuando las consolas empezaron a incorporar acceso a internet también surgió las compras de juego en formato digital que te permitían desde la misma consola comprar juegos y añadidos.

Muchos jugadores se echaron las manos a la cabeza básicamente por tres cosas.

  • Un juego digital no es algo tangible, no te iba a llenar la estantería y tampoco tendrías los añadidos como el manual de instrucciones que conformaba parte del ritual al comprar un juego nuevo.
  • Los precios de los juegos digitales eran el mismo o prácticamente el mismo que en formato físico y como es normal, por el mismo coste la gente siempre prefiere comprárselo físico.
  • Mucha gente piensa que un juego digital no es tuyo, que solo lo tendrás mientras que esa consola tenga vida y que después lo perderás.

Son razones válidas para seguir prefiriendo comprar los videojuegos en formato físico pero desde entonces ha llovido mucho y el panorama ya no es el mismo.

Para empezar, Steam se ha consolidado como la mayor plataforma de distribución de juegos digitales y con las ofertas que tiene puedes llegar a tener una biblioteca de cientos de juego de forma bastante económica. También recordemos que ahora se pueden compartir las bibliotecas entre diferentes ordenadores a la vez.

Después fueron saliendo otras plataformas como GOG que además de incluir ofertas y packs nos permitía comprar juegos antiguos adaptados para los ordenadores actuales.

Sony se sumó a esta moda y lanzó el PSN Plus donde cada mes está dando 2 juegos para la PS3, 2 para la PS Vita y ahora ha empezado a dar otros 2 para la PS4. Microsoft lo ha querido imitar aunque sin tanto éxito con su Microsoft Gold.

Vale, los precios igual no han bajado en todas las plataformas pero buscando al final acabas comprando juegos muy por debajo del precio que te piden en las tiendas.

También podemos hablar sobre el hecho de que una biblioteca digital te pertenezca o no.

En primer lugar, en cualquier momento yo puedo hacerme copias de seguridad de los juegos que he comprado y guardarlos. No lo hago simplemente porque no lo necesito. Me es más práctico ir bajando juegos de mi librería a medida que los voy necesitando pero si algún día una plataforma está a punto de cerrar ya me pasaré mis horas haciendo backups de los juegos, no hay problema.

Por otro lado, pensemos. ¿Los juegos que nos comprábamos hace 20 años se pueden seguir usando? Pues en PC por ejemplo, NO. Windows 7 u 8 ya no pueden ejecutar un Monkey Island, se tiene que hacer desde un emulador. Tampoco los ordenadores de ahora por lo general pueden leer diskettes y tener un PC antiguo para jugar a juegos viejos es realmente incómodo.

Las consolas usaban cartuchos y con un poco de suerte no se te habrán jodido pero las TV de hoy en día no son compatibles e incluso las que tienen aún Euroconnector se ven como el culo.

Y aunque el formato fuese en CD, al cabo de los años si no se te han rallado y estropeado simplemente por el uso, empiezan un proceso inevitable de deterioro con lo cual estás destinado a dejar de poder usar esos juegos.

Yo creo que he puesto suficientes razones para ver que el formato digital realmente no es tan malo aunque es comprensible que haya gente que siga prefiriendo tener en su estantería una caja con el cartucho para apreciar su colección de juegos.

Algo parecido me he encontrado también con gente que desprecia los videojuegos actuales comparándolos con los clásicos pero eso es otro tema del que ya hablaremos.

Deja un comentario